Villa Carlos Paz: ¡Abre Hostel único en el mundo!

Serendipia 24 de abril de 2019 Por Nacho Lo Russo
El solsticio se trajo un notición, en la ciudad turística de Córdoba, nació el “Albergo Ético” con una característica inédita: todas las personas que lo atienden tienen Síndrome de Down.

Hay noticias que nos mejoran, impactos reales que nos sopapean la esperanza. No es sencillo encontrarlas, de hecho, no poseen una sección en el diario, todavía. Son transformaciones que, después de conocerlas, nos dejan en un lugar distinto, son “fueguitos”, diría Eduardo. Ese es el caso de “Albergo Ético”, un hostel de Villa Carlos Paz, una historia colectiva tan singular…

Madre pariendo 

Toda vida comienza con una madre, madraza. Bruno llegó en 2007, nació con Síndrome de Down, y a partir de su condición generó una encrucijada en la vida de Lucía Torres y en la de su familia. A medida que él creció y ella quiso integrarlo en actividades, educativas por ejemplo, empezó a observar el destrato, e incluso, la discriminación de parte de la sociedad.

Para hacer ciertas cosas hay que ser locos… o ser madre. Tal vez se te cruzó por la cabeza el pensar cómo reaccionarías si te tocara ser familia de una persona con Síndrome de Down… Es difícil de imaginar un universo que, como sociedad, se ignora demasiado. Hasta que…  

Buscar, visibilizar, reclamar, insistir, fueron tantos los verbos que Lucía conjugó, tanto puso el cuerpo que otras madres, como Leticia y Fernanda se fueron identificando: empezaron a acercarse a ella, a pedirle consejo, se fueron uniendo con la intención de resguardar los derechos de esas hijas e hijos especiales, personas con el Síndrome y también con otro tipo de discapacidad. Corría el 2015 y plasmaron un espacio para socializar información, dentro de la red social Facebook. En la página “Unidos por amor” activaron también campañas para causas solidarias.

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El poder de las redes virtuales. Tan dañino y virtual ante el desmanejo, aunque tan potente al momento de trascender fronteras a muy alta velocidad. Claro, a veces no es suficiente.

La realidad fue demandando cada vez más compromiso, las mujeres se vincularon con las problemáticas de la zona y, como fruto de esa acción, de madre que denuncia los casos de inacción y de discriminación institucional, nació la Fundación UPIS (Unidos Por la Inclusión Social).

Entrar en una causa así es ir a fondo, o no ir. Hasta dónde puede empujar la pasión de dejar una huella para quienes se enfrenten a las mismas situaciones…

Más allá del “sello”, ser una persona jurídica para el Estado, habilitó a la fundación para accionar en otros planos. Bien vale indagar en el recorrida de esta y otras tantas instituciones que aquilatan intervenciones allí, donde el mismísimo Estado no llega. UPIS trabaja en diversos proyectos de inclusión, todos enfocados en jóvenes con Síndrome de Down: “Buscamos que logren su independencia y autonomía personal”, nos cuenta Lucía.

Súper revolucionario
En una charla generosa, con tono dulce y cordobés, cargada de convicción, narra el viaje de este proyecto “súper revolucionario”. Acaba de vivir la inauguración del “Albergo Ético” de Argentina “es un hotel-escuela, que replica un modelo que ya funciona en Italia desde hace varios años”. La palabra vértigo aparece y aparece cuando describe la generosidad de la ciudad, de artistas de otros lados que fueron a intervenir las instalaciones del hostel. 
El vértigo es eso que te sucede cuando un sueño fluye y estás transitándolo.

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Cinco jóvenes (con el Síndrome) durante un año se capacitaron en el Hotel El Cid y cuando concluyó ese Plan para promoverlos, brotó este sueño superador de abrir un espacio propio. Apareció una casa, y en marzo saltaron desde el vacío hacia la apertura de un pequeño Hostel lleno de enormes personas. Ahora, son doce jóvenes que en común no sólo tienen el Síndrome de Down, sino la responsabilidad de gestionar el Albergo. Son doce almas que en exclusiva desarrollan un proyecto inclusivo inédito.

Para llegar a plasmar esta súper revolución, los cinco jóvenes que recibieron la capacitación en gastronomía y hotelería y son los responsables de capacitar a los “nuevos” jóvenes que se han sumado al proyecto. Sí, son pioneros. Se trata de Sonia (de 40 años), Lautaro (29), Daniel (38), Gabriel (39) y Nati (21), quien aunque es la más chiquita de este grupo, dicen que le sobra personalidad, es “picante”. 
Eso es lo más inédito de lo inédito. Cuando el excluido pasa a ser incluido. Y cuando, incluido, pasa a ser maestro. Ahí, es que gira el paradigma.

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Algún día verás…
“Cuando las cosas tienen que ser, son”, reflexiona Lucía ante la pregunta de cómo se les llega a ocurrir esta idea. Por un lado, es riquísima la historia de Bruno, quien de chiquito convivía en el hotel en que trabajaba su papá y desarrolló competencias sociales, vínculos, sí, vínculos. Eso es lo que más rescata su madre. Por otro, una mujer en un curso en Capilla del Monte, cuando escucha la actividad de la Fundación, le cuenta a Lucía que “de casualidad” había conocido a un italiano en un hostel, que tenía una idea que le podía interesar. Este hombre, Mauro Dagna, andaba viajando por el mundo en moto… Y había liderado el proyecto original del Hostel Albergo Ético en Italia. Cuando esta mujer se aparece con esa idea, Lucía busca por las redes y contacta a Mauro. Hay una cadena de casualidades accidentadas que devienen en esta locura, porque no hay posibilidades si no se empuja con ese amor irrazonable. Lucía no supo más de esta aparecida mensajera, Graciela. Sí supo de Mauro quien se prendió a replicar el proyecto en Argentina. Él se transformó en embajador de esta idea que en nuestro país adquirió aquellas particularidades que hacen del caso Carlos Paz un emprendimiento único en el mundo, sin exagerar.

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Cuando la ola de la buena noticia te lleva, parece todo idílico, sin embargo, como la poesía sabe: hasta que amaneció, era de noche. ¿Cuál fue el mayor obstáculo, Lucía? Y Lucía respira, vuela su canción y madura cada palabra: “Y nos cuesta mucho…, a veces las familias son el principal escollo y hay que trabajar sobre todo para que entiendan que el Síndrome de Down es una condición que se vuelve limitante cuando el contexto es limitante”.
Relata con amor la evolución de su hijo a partir de la dinámica de apostar por su autonomía e independencia. Y expresa la sabiduría de quien ha pasado por su cuerpo lo que dice: “Cuando vos les das un contexto distinto, los jóvenes con Down se pueden superar pueden cambiar su trayecto social, por eso, depende mucho de cómo los tratemos las familias…”. Y en esa apuesta a la autonomía, a que puedan manejarse realmente solos, en este proyecto empiezan por las necesidades básicas de hacer la comida y cuidar la casa, hacer la cama, limpiar, comprar… habilidades sociales que hacen que este plan, con eje en la hotelería, sea “un proyecto redondo”.

Lucía Agustina Torres es una mujer imprescindible que empujó para que doce jóvenes hoy gestionen un hostel y hasta piensen en construir un espacio propio. Ella es una bandera que demuestra cómo que “te toque ser madre” de un niño son Síndrome de Down puede ser una oportunidad, una bendición: “A mí, mi hijo me llenó de amor incondicional, me dejó la cabeza cambiada”. Cuánta luz Lucía.

Fuente: Hostel Radio



 

 



 



 

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